2020: Detrás, está la gente
El año de la pandemia, la cuarentena, y el distanciamiento, fue también de espacios de trabajo vacíos y viviendas sobreexigidas. Como una dolorosa constatación de la frase de Kjetil Trædal Thorsen (uno de los fundadores de Snøhetta) vimos algunas de nuestras obras perder sentido al encontrarse vacías de los usuarios para quienes las habíamos proyectado, mientras que varios proyectos de arquitectura corporativa se pausaron o hibernaron, a la espera de mejores condiciones.
La arquitectura, a diferencia del arte, no puede existir sin personas
Kjetil Trædal Thorsen
Finalmente, quedaba claro que sin esa gente protagonizando los espacios y equipamientos que proyectamos, nuestro trabajo quedaba reducido a un formalismo demasiado caro.
Afortunadamente, detrás de los anteproyectos y los proyectos, detrás de los materiales y los subcontratistas, detrás de los plazos incumplidos y los certificados de avance, todavía estaba la gente habitando espacios.
Para reivindicarnos con esos protagonistas, y como contracara de la cuarentena, varios amigos y clientes eligieron este año para renovar/ampliar/reformar sus viviendas, lo que implicó un regreso inesperado a la arquitectura residencial, en el año del aislamiento.
Frente a la perspectiva cierta de que esta no sea la última vez que pasemos demasiado tiempo en nuestras casas, todos empezamos a exigir de ellas mucho más que antes, lo que -ojalá- tendrá consecuencias positivas sobre la forma en que proyectamos y vivimos.
