Proyecto y Dirección de obra
El proyecto se estructuró a partir de una premisa disruptiva: instalar en el último nivel de un edificio de estacionamientos las oficinas de una empresa que está modelando el futuro, a metros del principal centro simbólico de la ciudad.
Las nuevas oficinas de The Electric Factory se ubican en el último nivel del Parking Florida, a metros de la Plaza Independencia – justo detrás del Palacio Estévez y el complejo de edificios de la Presidencia- en pleno centro de Montevideo. El edificio del Parking, construido en 2020 y proyectado por Estudio MAPA está conformado por una estructura de perfiles de acero y panelería prefabricada, con una fachada norte completamente vidriada que se vuelca hacia la plaza, y una terraza superior con vistas despejadas a 27 metros de altura.
Tomando como base esa preexistencia material (vigas y pilares de acero, steel deck, paneles GRC, instalaciones aparentes), trabajamos junto a la diseñadora Fiorella Galli y el equipo de The Electric Factory en la definición de algunos elementos centrales en la intervención, buscando un proyecto que dialogue con la materialidad del edificio y saque ventaja de su espacialidad. Una intervención que a partir de la utilización de una gama limitada de materiales nobles (roble, mármol, hormigón) nos permitiera dar respuesta a la dinámica innovadora y cambiante de la empresa a partir de un ancla “clásica” y perdurable, sin necesidad de perseguir tendencias. En los proyectos que hemos compartido con The Electric Factory, la innovación siempre es el cliente, la arquitectura debe ser un soporte para su despliegue. En palabras de Yoshio Taniguchi: “La arquitectura es básicamente un contenedor de algo. Espero que disfruten no tanto la taza de té, sino el té”.
Esa concepción nos impulsó a investigar sobre las nuevas dinámicas de trabajo post pandemia en empresas del sector y proyectar la oficina como un espacio que jerarquice el intercambio entre los usuarios -como respuesta al aislamiento derivado del home office– y admita la flexibilidad en el uso de los puestos de trabajo.
Hay dos operaciones espaciales principales que definen el proyecto. La primera es la ubicación de un bloque compuesto por una oficina y la sala de reuniones como remate de un gran área que avanza visualmente hacia la Plaza Independencia, donde se disponen largas mesas de roble en sentido transversal a la fachada que acompañan el ritmo que pauta la estructura de acero del edificio. Este espacio busca potenciar el impacto que genera el acceso directo desde el ascensor del Parking, sin ningún tipo de filtro previo, aprovechando al máximo su altura y la proyección visual que permiten las fachadas vidriadas hacia el patio interior y la plaza. La segunda operación consiste en el aprovechamiento de un desnivel en la estructura para ubicar por debajo del nivel de piso terminado un bloque de cinco cabinas acústicamente aisladas. Ubicadas junto a un amplio patio interior pleno de vegetación, el descenso y la materialidad de las cabinas, revestidas interiormente con celulosa proyectada, promueven cierta “inmersión” en el verde, tras el cual se continúa adivinando el horizonte de la Plaza Independencia, y los reflejos de la cúpula del Palacio Salvo. El descenso de las cabinas es funcional a la conformación de un amplio living que se despliega entre éstas y una cocina abierta, aprovechando la iluminación natural y las vistas hacia el patio. Allí se juega gran parte de la apuesta del proyecto por potenciar las interacciones y por la búsqueda de usos más flexibles de los espacios de trabajo, que admitan variaciones a lo largo del día y la semana.
A nivel material, optamos como pavimento casi exclusivo por baldosas de piso técnico de chapa vista, sin revestimientos excepto en baños, en línea con la materialidad preexistente y buscando el realce del equipamiento diseñado por Fiorella. El revestimiento del muro que evoca hormigón visto y la definición de dejar aparentes las instalaciones también están orientados a realzar el protagonismo del equipamiento en el proyecto.
Federico Waneskahian
Todo el diseño a nivel general tiene aires japandi, que es una fusión entre la decoración japonesa moderna y el estilo escandinavo. Esta es, sin dudas, una tendencia en la decoración de interiores, en la que se remarca el valor de la simplicidad, lo artesanal, la comodidad y el bienestar. El concepto de este estilo conserva el culto a la naturaleza imperfecta, el refinamiento y las líneas limpias. Como es común en la corriente japandi se priorizan los elementos funcionales, el uso de la madera y los tonos neutros con alguna explosión de color que rompa con la armonía que pretende crear este estilo. También el uso de plantas es esencial para evocar la naturaleza.
En este proyecto, los buscamos dar vuelta la página a las tendencias de oficinas que presentan una colorimetría estridente, apostando a crear una atmósfera relajada y enormemente práctica, en la que los colores, los materiales y los revestimientos reflejan calma y equilibrio. Así, se lograron espacios luminosos y cálidos con toques elegantes y atemporales, sin llegar a resultar fríos. Se conjugaron materiales naturales y sofisticados como el roble, los mármoles y el cemento en tonalidades neutras y serenas como una forma magnífica de aportar textura y un efecto armonioso.
La entrada tiene detalles wabi-sabi, una filosofía japonesa que valora las texturas del paso del tiempo mezclada con elementos Bauhaus como las icónicas banquetas Cesca de los años treinta, de Marcel Breuer, en esterilla y caño. Una estantería de 12 metros de largo en roble lustrado hace de marco y esconde los servicios eléctricos, así como también oficia de zona de impresión y guardarropa. Al fondo se remata con una estructura brutalista que conforma la sala de reuniones y la administración. La masa y la materialidad del hormigón crea una forma plástica de gran solidez. Siguiendo esta misma línea, se diseñó un living central con una paleta de colores sobria y materiales naturales. Las butacas en pana lisa modelo Senat de los años sesenta, del diseñador suizo Pierre Jeanneret, se conjugaron con mesitas auxiliares de madera maciza y alfombras de yute.
La sala de reuniones presenta una mesa de mármol, alfombra persa vintage, luminaria de pergamino, paredes blanco roto y de cemento, y cortinas de lino. Por otro lado, hay un área dedicada a cabinas telefónicas o phone booth privadas para hacer llamadas o reuniones, diseñadas para proporcionar un entorno cómodo e íntimo, equipadas con un aislamiento acústico a base de celulosa.
Fiorella Galli
Ubicación:
San José 784 piso 8, Parking Florida, Montevideo (Uruguay)
Año proyecto:
2022
Área:
757m2
Equipo:
Fiorella Galli, Federico Waneskahian
Construcción:
FW Constructora (Arq. Diego Flous)
Fotografía:
The Electric Factory, Pablo Kreimbuhl (CARAS DECO)
Estado:
Terminado
Date:
9 marzo, 2023